jueves, 30 de junio de 2016
UN MAR DE PROBLEMAS
martes, 29 de enero de 2013
Día de los Humedales
martes, 17 de enero de 2012
Publicidad y paisaje

La fotografía que he seleccionado tal vez no sea de las mejores, que me perdonen los fotógrafos de naturaleza, pero viene como anillo al dedo para relatar lo ocurrido recientemente en la Reserva Natural de el Mar de Ontígola-El Regajal, entre los municipios de Aranjuez y Ontígola, o la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha, por rizar aún más el rizo.
El caso es que, el pasado 27 de Diciembre, en uno de los cerros del centro de la fotografía alguien decidió instalar un cartel publicitario de esos que acostumbramos a ver a lo largo de nuestras carreteras. ¿Esto era legal o no lo era? La ley se puede interpretar de una u otra manera según las pretensiones de los interesados. Para la empresa publicitaria era legal, pues estaba a “dos palmos” del límite de la reserva natural, y para algunas personas, como era mi caso, era ilegal pues sí que dañaba seriamente uno de los motivos por los que se declaran muchos espacios naturales protegidos: el paisaje.
Durante las dos semanas que estuvo instalado el cartel publicitario varias personas enviamos quejas a la cadena de hipermercados anunciante, a las que el responsable de dicho hipermercado respondió de la mejor manera que pudiéramos imaginar: acudiendo en persona al lugar de los hechos y tomando la decisión de que aquel no era el mejor lugar para instalar un cartel publicitario. El cartel fue retirado al día siguiente, la fotografía del paisaje de este espacio natural volvió a ser como la que acompaña a estas líneas y las personas implicadas fueron felices y vieron volar perdices sobre los cerros del Mar de Ontígola.
lunes, 24 de octubre de 2011
La rareza otoñal...
Parece que cada otoño tenemos alguna rareza visitando la Reserva Natural del Mar de Ontígola. Este año tenemos que agradecer a Adolfo Novas el que nos advertiera de que había llegado una especie totalmente inesperada al Mar de Ontígola.Con un e-mail nos mandó estas fotos del flamenco juvenil que ha estado animando las idas y venidas entre Aranjuez y Ontígola durante este fin de semana. El primer avistamiento tuvo lugar el lunes 17 y, por lo menos, ha estado por la laguna hasta ayer, domingo 23.

Como se puede observar claramente, se trata de un individuo joven que probablemente anda vagabundeando por la zona a la búsqueda de áreas interesantes donde poder alimentarse.
Una vez advertidos, algunos de los miembros de SEO-Aranjuez pudimos acercarnos un día con tranquilidad y hacer algún retrato de medio plano, como ya pudísteis ver en nuestra página de Facebook.No sabemos cuanto tiempo estará con nosotros, pero por el momento podemos decir que ya nos ha alegrado el comienzo del otoño.
domingo, 10 de octubre de 2010
Rememorando el Día Mundial de las Aves

Rápidamente se montó un grupo de interesados en las aves con el que se realizó una pequeña visita guiada por los alrededores del Mar de Ontígola. Lamentablemente, el tiempo no acompañaba (aunque afortunadamente no llovió) y las aves del carrizal se mostraron tímidas. Aún así la gente quedó satisfecha gracias a las explicaciones de nuestros guías.
Tras ello, llegó la hora de despedirse de todo el mundo, agradeciéndoles su visita, y recoger los bártulos para volver a dejar el entorno del Mar de Ontígola como si no hubiéramos estado por allí.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Un encuentro inesperado
lo podía creer.Mis compañeros de SEO Aranjuez me habían dicho que este águila se podía ver de manera ocasional por nuestros lares cuando está de paso en migración. El águila pronto hizo un intento infructuoso de pesca, pero fue al segundo intento cuando se revolvió en el aire cayendo en picado y, corrigiendo la trayectoria en su caída, se zambulló, sacando del agua la presa que le habría de servir de desayuno. Se elevó pasando por nuestras espaldas, rodeando la torre de observación y posándose finalmente sobre una torreta eléctrica. Después de un ratito, en el que parecía esperar a secarse un poco del chapuzón, empezó a zamparse el pez ante la mirada envidiosa de dos urracas que la vigilaban de cerca, esperando que se le escapase algún trocito. Pensé: "qué suerte tiene, aquí no hay águilas calvas que le roben el desayuno, como en
Canadá". Y es que fue en Canadá donde por primera y hasta ahora única vez yo había visto cazar al águila pescadora, hace ya casi diez años.No hace falta irse tan lejos; aquí tenemos un patrimonio natural impresionante, que tenemos que valorar y cuidar. No hay que decir que mis compañeros de trabajo disfrutaron muchísimo el rato que pasamos en el Mar de Ontígola; sin duda la visión del águila ayudó a a hacer más especial el día, pero fue una casualidad; hubiésemos disfrutado igualmente sólo por el placer de estar juntos en un sitio con encanto.
Dedicado a Antonio, Jorge y Ángela
Miguel Angel
P.S. Las fotos están hechas con digiscoping del cutre (teléfono móvil sobre telescopio)
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Te esperamos en el Día Mundial de las Aves

En esta ocasión, SEO-Aranjuez está preparando nuevas actividades para toda la familia, así que os esperaremos a todos, el domingo 3 de Octubre entre las 10:00 y las 13:00, en el Mar de Ontígola.

Dentro del marco general de la campaña "Salvemos la Biodiversidad" enraizada en la celebración de 2010 como Año Internacional de la Diversidad Biológica, nuesto grupo mostrará los valores naturales y sociales de un espacio de nuestra localidad tan emblemático como el Mar de Ontígola.
lunes, 9 de agosto de 2010
Sin Neoplagionotus marcae en el Mar de Ontígola.

sábado, 31 de octubre de 2009
El Mar de Ontígola (Última parte).

El primero que comenzó su largo viaje es el andarríos chico (Actitis hypoleucos) que ya desde Julio se observa en pequeños grupos que utilizan las arenas del humedal como punto de reposo de su intenso periplo, mezclándose aquí con otros pequeños limícolas como el chorlitejo chico (Charadrius dubius), que también nos dejarán a medida que el nivel del agua vaya cubriendo las orillas arenosas en las que frecuentan.
En Agosto también se marchan los vencejos (Apus apus), seguidos ya en Septiembre por grandes bandos de golondrinas (Hirundo rustica/daurica) y aviones zapadores (Riparia riparia).
Mientras los cielos sobre el humedal van quedando vacíos, en la vegetación palustre también varias especies de aves preparan sus "maletas" para comenzar su aventura migratoria. La garza imperial (Ardea purpurea) que nos ofreció su elegante vuelo y bello plumaje, y el carricero común (Acrocephalus scirpaceus) nos dejan hasta la primavera siguiente.
Se podría decir que Septiembre es el mes ideal para acudir, binoculares en mano, a observar dos especies muy curiosas que también usan el humedal como punto de reposo: el pequeño y amarillo-verdoso mosquitero musical (Phylloscopus trochillus) que no deja de buscar insistentemente su preciado manjar, los mosquitos, de ahí su nombre. La otra curiosa ave es el papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) que, en menor número, acecha a las suculentas moscas desde su posadero y nos “saludará” levantando un ala cada vez que se posa (simpatía que no falte).
El calendario sigue su curso y, ya metidos en Octubre, podremos ver los espectaculares lances cinegéticos que el esmerejón (Falco columbarius) protagoniza en busca de alguno de los numerosos paseriformes que usan la vegetación palustre como dormidero, mientras que un precioso gavilán (Accipiter nissus) también busca alguno de estos pajarillos que vienen para dormir.
Una vez que hemos plasmado en cuatro artículos las teselas faunísticas que forman el mejor de los mosaicos: el Mar de Ontígola, debemos también hacer mención de su cara más amarga, las amenazas que pueden hacerlo desparecer:
Abandono de escombros.
Pesca furtiva.
Caza furtiva.
Perros sueltos.
Gatos asilvestrados.
Trasiego de motos de enduro.
Aguas residuales de la “depuradora” de Ocaña.
Abandono de animales domésticos.
Visitantes que no saben comportarse en el medio natural.
Para disminuir el impacto de todas estas amenazas trabajan duramente los integrantes del Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid, auténticos conocedores de la problemática que amenaza al espacio natural. Tampoco podríamos dejar de agradecer el interés que muchas personas, de forma anónima, ponen en proteger este enclave de vida en un lugar cada vez más humanizado.
miércoles, 15 de julio de 2009
El Mar de Ontígola (3ª parte)
En pleno verano, superando muchos días los 40ºC, temperaturas con las que la actividad de todo ser viviente se ralentiza al máximo, no todos los habitantes del Mar de Ontígola estan en mínima actividad: los somormujos lavancos (Podiceps cristatus), con los dos pollos de esta temporada, aún en las peores horas del día, siguen haciendo su actividad normal. Los vencejos comunes (Apus apus) tampoco parecen sufrir el azote del termómetro. Puedo observar los juveniles de aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)que, como chiquillos en día de Reyes, disfrutan poniendo a prueba su nuevo plumaje.
El cardo corredor (Eryngium campestre) también se prepara para desprenderse del suelo y, con ayuda del viento, rodar de un lado a otro repartiendo sus semillas. También el lagarto ocelado (Lacerta lepida) que se muevo por las escasas sombras, y los abejarucos (Merops apiaster) que buscan corrientes térmicas ascendentes que les hagan planear sobre los espartos (Stipa tenacissima) y lanzarso sobre algún insecto volador, parecen disfrutar durante la severa canícula. Mientras tanto, la vida sigue en este humedal, donde sus habitantes parecen esperar que las temperaturas se vuelvan más agradables y el preciado agua caiga del cielo.
sábado, 13 de junio de 2009
La espátula regresó al Mar de Ontígola
Desde el día 4 de junio tenemos entre nosotros de nuevo a la espátula (Platalea leucorodia) que ya nos visitó en septiembre pasado (bueno, no hay manera de saber que es exactamente el mismo individuo, pero a que resulta más interersante pensarlo así...). Ha sido vista por varios miembros del grupo en el Mar de Ontígola, donde está aprovechando los bajos niveles del agua para alimentarse.¿Por cuánto tiempo se quedará con nosotros?
martes, 14 de abril de 2009
El Mar de Ontígola (2ªparte).
Este espacio natural, de enorme valor para las aves acuáticas, lo es también para pequeñas aves que lo usan de dormidero y para los más eficientes cazadores que acuden en busca de su sustento. Entre estas aves de presa que lo visitan, además de los emblemáticos aguiluchos laguneros, debemos mencionar a dos pequeños halcones: el esmerejón (Falco columbarius) y el alcotán (Falco subbuteo). domingo, 14 de diciembre de 2008
El Mar de Ontígola (1ª parte).
Se trata de un humedal encajado entre dos carreteras y una vía de ferrocarril que, a pesar de estar tan castigado por el ser humano, alberga una valiosísima diversidad tanto faunística como florística.
En su extenso carrizal encuentran refugio aves tan emblemáticas como el aguilucho lagunero y la majestuosa garza imperial, y, al atardecer, una espectalucar lluvia de pequeñas aves que van acudiendo en bandos a usarlo de dormidero, entre las que se encuentran trigueros, fringílidos, lavanderas y gorriones.
En los límites entre la vegetación palustre y el agua vamos a encontrar otros habitantes tales como el calamón, con su azulado plumaje, el rascón, que se delatará con su peculiar chillido, así como el tímido avetorillo.
La lámina de agua es utilizada por un variado número de especies acuáticas, lejos de los "cuatro patos y medio" que dice mucha gente, tales como los típicos azulones, las invernantes cercetas comunes, patos cuchara y ánades frisos, las siempre presentes fochas, en primavera los somormujos nos regalan su danza nupcial, ¡incluso visitantes tan sorprendentes como el águila pescadora y la espátula!
En algunas zonas el lento aporte de agua ha formado acumulaciones arenosas que, principalmente en verano, cuando quedan al descubierto, son utilizadas por los limícolas. Entre estas aves podemos citar a los pequeños chorlitejos, las blanquinegras cigüeñuelas, los inquietos andarríos grande y chico, incluso la agachadiza común.
Todo esto no es más que una pequeña parte de la gran riqueza que el visitante habitual podrá ir descubriendo a lo largo de las cuatro estaciones del año, ya que "nunca están todos los que son ni son todos los que están".
