martes, 17 de enero de 2012

Publicidad y paisaje


La fotografía que he seleccionado tal vez no sea de las mejores, que me perdonen los fotógrafos de naturaleza, pero viene como anillo al dedo para relatar lo ocurrido recientemente en la Reserva Natural de el Mar de Ontígola-El Regajal, entre los municipios de Aranjuez y Ontígola, o la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha, por rizar aún más el rizo.

El caso es que, el pasado 27 de Diciembre, en uno de los cerros del centro de la fotografía alguien decidió instalar un cartel publicitario de esos que acostumbramos a ver a lo largo de nuestras carreteras. ¿Esto era legal o no lo era? La ley se puede interpretar de una u otra manera según las pretensiones de los interesados. Para la empresa publicitaria era legal, pues estaba a “dos palmos” del límite de la reserva natural, y para algunas personas, como era mi caso, era ilegal pues sí que dañaba seriamente uno de los motivos por los que se declaran muchos espacios naturales protegidos: el paisaje.

Durante las dos semanas que estuvo instalado el cartel publicitario varias personas enviamos quejas a la cadena de hipermercados anunciante, a las que el responsable de dicho hipermercado respondió de la mejor manera que pudiéramos imaginar: acudiendo en persona al lugar de los hechos y tomando la decisión de que aquel no era el mejor lugar para instalar un cartel publicitario. El cartel fue retirado al día siguiente, la fotografía del paisaje de este espacio natural volvió a ser como la que acompaña a estas líneas y las personas implicadas fueron felices y vieron volar perdices sobre los cerros del Mar de Ontígola.