martes, 7 de febrero de 2017

Diversidad, roles de género, referentes y ornitólog@s

Esta no va a ser la típica entrada del blog de SEO-Aranjuez, contando las maravillas de la biodiversidad arancetana o las intrépidas aventuras que vivimos para conocerla (léase, "excursiones"), estudiarla (entiéndase, "censos", "seguimientos", etc.) o darla a conocer ("exposiciones", "celebraciones", etc.). En este caso voy a comentar un hecho que me parece que podría ser relevante para entender el futuro de los grupos locales de SEO/BirdLife.

Empezaré contando la anécdota que me ha llevado a esta reflexión. Este fin de semana se celebraba el Día Mundial de los Humedales y SEO-Aranjuez organizó una visita guiada al que probablemente sea el humedal más emblemático de nuestra pequeña villa cortesana, el Mar de Ontígola. Además de los consabidos telescopios para acercar a los visitantes el maravilloso mundo de las aves acuáticas y el típico puesto de información con folletos de SEO/BirdLife e informes de nuestras actividades, una de nuestras compañeras dió una pequeña charla sobre los valores naturales de los humedales en general y del Mar de Ontígola en particular. El día no habría pasado de ser una jornada más de disfrute en naturaleza con un grupo de personas interesadas en conocer algo más sobre los parajes naturales de Aranjuez si no fuera porque esa misma tarde, ya en casa, nuestra hija pequeña decidió montar, por su cuenta y riesgo, un puesto a imagen y semejanza del que habíamos preparado por la mañana. Para ello, contando con la inestimable ayuda de su hermano, recopiló todos los folletos, revistas, pegatinas y demás cosas afines al mundo de las aves que hemos ido recopilando a lo largo de los años y preparó un "stan" muy bien surtido (ciertamente, mejor surtido que el que solemos tener en SEO-Aranjuez últimamente... "guiño, guiño" a la central, jejejeje).


No contenta con ello, también decidió hablarnos de los humedales, tal y como lo había hecho nuestra compañera Laura esa mañana. Y aquí viene lo interesante; esa ha sido la primera vez que genuinamente he visto a mi hija realmente interesada en las aves y su mundo... Como padre que se le caía la baba, por supuesto, no pude evitar sucumbir a la tentación de hacer un vídeo para captar ese momento:


No es tan expontáneo como la primera vez que nos lo contó, pero se acerca bastante... Y que quede constancia (esto me lo ha dicho mi hija muy seria...) que todo fue idea de ella; que ese otro vídeo de su hermano que circula por las redes no es más que un burdo plagio de esta obra maestra...

Bromas aparte, mi reflexión sobre este evento se centra en la importancia que tiene la existencia de referentes adecuados para nuestros hijos y, sobre todo en este caso, hijas. Como he comentado antes, esta es la primera vez que ella muestra un interés real por la ornitología en alguna de sus facetas. Nosotros siempre la llevamos al campo e intentamos enseñarla las cosas que vemos, pero la sensación que nos queda la mayor parte del tiempo sobre lo que ella piensa de todo esto es algo así como: "bueno, sí me gusta porque veo que a vosotros os encanta, y entonces para que me sigáis queriendo os voy a decir que me gusta... pero lo que realmente me interesa es seguir jugando a mis muñecas, que es lo que debemos hacer las princesas auténticas como yo... y dejadme de monsergas del campo, que yo prefiero mil veces estar en un centro comercial... pero, sí... huyyyy qué bonito el pajarito... ¿cómo dijiste que se llama? ¿Petirrojo? ¡Pero si lo que tiene es la garganta naranja! Si es que no tiene ningún sentido todo esto... que sí, pesaos, que es muy chulo... pufff".

El domingo, sin embargo, hubo un cambio radical en su actitud. Sin que nadie le dijese nada, de repente estaba superinteresada en el tema de las aves y la transmisión de los valores naturales de un sitio... (entendiendo lo que esto puede suponer para una niña de 5 años... claro). La clave, claramente, había sido ver a Laura dando esa charla por la mañana. ¿Y qué pasa con Laura? Pues resulta que es uno de los últimos fichajes del grupo local SEO-Aranjuez (en realidad ya llevará casi dos años con nosotros, pero es que nosotros estuvimos muy perdidos todo el año pasado por cuestiones laborales...). Es una licenciada (o graduada, o lo que la tocara, que ya nos perdemos con estas historias que cambian de carrera a carrera y de universidad a universidad) en Ciencias Ambientales por la Universidad Rey Juan Carlos y, dato muy importante, de lejos mucho más joven que los miembros habituales del grupo (mayoritariamente conformado por parejas más o menos maduritas con críos, algunos más creciditos que otros). Mi hija ya lleva unos meses con ese encaprichamiento típico de las niñas pequeñas con cualquiera que les hace un poco más de caso del habitual, pero el ver a su "amiga" en una posición relevante (como una jefa que da la charla del grupo) ha sido el desencadenante para que a ella de repente le interese esto de las aves, que hasta ahora le parecía como un mal soportable porque no le quedaba otro remedio.

Otro de los problemas del grupo es que la mayoría de lo que podríamos llamar su "nucleo duro" está conformado por viejunos masculinos (lo que habitualmente se conoce como "el heteropatriarcado"), que claramente no podemos servir de referente a una niña de preescolar. Y a qué me refiero con "nucleo-duro"... pues es algo difícil de definir... Las féminas no han sido históricamente tan abundantes en nuestro grupo por múltiples motivos... O quizás, dado que la mayoría de los integrantes del grupo conformamos parejas (heterosexuales todas... humm -otro tema a tener en cuenta-), sería más adecuado decir que ellas no han participado tan habitualmente en todas y cada una de las actividades del grupo. Sí que son muy asíduas y activas en las celebraciones del Día de las Aves, Medio Ambiente, etc... y suelen participar en las excursiones que realiza el grupo. Donde parece notarse un claro desequilibrio es en las actividades de censado o en salidas no organizadas*. Los motivos a los que puede deberse esto pueden incluir, entre otros, el no gustarles tanto el campo (a unas sí y a otras no, como en todas las facetas de la vida), el dedicarse en mayor medida a las tareas domésticas (otro tema a debatir en profundidad en algún otro momento) y la crianza de los vástagos (tema aún más peliagudo que el anterior, si eso pudiera ser posible). Y eso es algo que nuestros hijos notan... Sin que podamos hacer nada al respecto, se genera un rol de género en el que, por ejemplo, salir a ver pájaros se convierte en una actividad masculina, mientras que quedarse con los niños es algo femenino... ¡Y yo no quiero que eso sea así!

Pero en este caso concreto su madre es otra genuina campera que sí podría (debería) haber sido un referente a tener en cuenta... Pero debe ser que lo de ser "madre" es una etiqueta demasiado grande como para que a la hija la interese ninguna de las otras etiquetas que van asociadas a su persona (bióloga, científica, profesora, ecóloga, senderista, ornitóloga aficionada, etc...).

Por eso creo que es tan valioso que en los últimos años haya aumentado la diversidad de nuestro grupo con gente joven de ambos sexos, gente no tan joven pero sin ataduras familiares, y toda esa variedad que encontramos en la sociedad moderna a la que pertenecemos (aunque aún nos queda mucho margen para aumentar nuestra diversidad). Hoy estoy hablando de un caso concreto de una niña pequeña que por fin ha visto alguien dentro del mundo de los pajareros que podría servirle para decir, "yo quiero ser así de mayor", pero en realidad es un problema que puede extrapolarse a cualquier tipo de colectivo "minoritario" dentro de nuestra afición. Por ello creo que los grupos locales de SEO/BirdLife deben hacer un esfuerzo por abrirse al mayor número de colectivos posibles. No es que no lo hagamos, pero... ¿lo intentamos con suficiente ahínco? Quizás cada grupo debería desarrollar una serie de estrategias explícitas para facilitar la "captación" de ese otro tipo de personas que no son exactamente como los demás que conformamos el grupo (mujeres vs. hombres, jóvenes vs. viejos-mayores-maduros... no me gusta ninguna de estas etiquetas... me pido estar en el grupo de los jóvenes, LGTB** vs. heterosexuales, extranjeros vs. españoles, etc...), pero que igualmente tienen interés por las aves y su conservación.

Bueno, ya termino. Creo que he dado muchas vueltas a este tema porque en realidad lo que me da miedo es que mi hija se convierta en una "princesa Barbie que no quiera nunca parar de comprar la última moda en el centro comercial" en vez de en una "mujer campera" como su madre (que es lo que a mí me gusta... ¡qué curioso! ¿no?). Pero bueno, en cualquier caso, me ha parecido una reflexión oportuna para los grupos locales de SEO/BirdLife. Ya me contaréis...

* Que conste que todo esto que he contado no se basa en ningún tipo de dato real... Es más bien una impresión. Me gustaría haber tomado datos durante los últimos diez años para saber si todo esto es real, o no es más que otra percepción sesgada de la realidad en la que yo mismo estoy generando unos roles de género artificiales y totalmente alejados de la realidad de nuestro grupo... lo cual también hablaría de un problema adicional en relación con estos temas.
O quizás también esté mentalmente dividiendo a priori las actividades en "cosas de machos", como hacer un censo, y "cosas de chicas", como organizar un taller de caretas infantiles... Ufff, si es que todo esto daría para una tesis doctoral en Sociología...
Por supuesto, todo esto que he comentado es una cuestión a escala local (la escala de percepción de mi hija de cinco años -interpretada por mí, claro... porque ella no suele tener este tipo de conversaciones conmigo...-). Es patente que a escala nacional nuestra organización es un claro ejemplo de cómo superar los sesgos debidos a género (SEO ha pasado de ser una sociedad científica abrumadoramente dominada por los hombres a una ONG ambientalista de prestigio con una importante labor de visibilización de las tareas realizadas por sus mujeres). Pero creo que la escala local también es un factor a tener en cuenta porque quizás tenga un mayor valor de acercamiento al "día a día" de nuestra afición para aquellos que empiezan ahora a interesarse por la ornitología y el medio ambiente.

** Mientras que de la ausencia de jóvenes y mujeres en el grupo hemos hablado en múltiples ocasiones en nuestras reuniones, el colectivo LGTC no ha salido nunca a colación. Y ahora mismo no sé si es simplemente porque no nos preocupa en absoluto la orientación sexual de nuestros integrantes o porque ni siquiera pensamos en el tema (que podría ser porque somos tan básicos que todavía no nos hemos planteado cuestiones más allá del sexo o la edad, jajaja, o porque lo invisibilizamos)... curioso.

3 comentarios:

Laura Ruiz Checa dijo...

Muchas gracias Manuel. Me ha emocionado mucho lo que has dicho sobre mí, pero sobre todo me alegro en haber despertado en Silvana esa curiosidad por las aves y la naturaleza.

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cristina Heras dijo...

A través de los ojos de la niña observamos la invisibilización del papel femenino en la sociedad y en especial dentro de la institución familiar. Y detrás de la sorpresa paterna, la decepción previa existente.