sábado, 28 de mayo de 2016

LA IMPORTANCIA DE LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD URBANA

El pasado sábado 21 de Abril, coincidiendo con una salida que realicé a Carrejo, me acerqué a pasar la mañana al Museo de la Naturaleza de Cantabria, donde participé en una charla sobre la conservación de la biodiversidad urbana y un taller de construcción de cajas nido.


Fig. 1. Imagen del Museo de la Naturaleza de Cantabria.

Allí, Nacho Fernández Calvo (técnico de SEO/BirdLife en la Delegación de Cantabria), nos explicó como cada vez la población humana se está expandiendo más por el territorio, por lo que está originado una reducción cada vez mayor del hábitat de las poblaciones naturales y comprometiendo su viabilidad.

Ante esta situación, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, se empezaron a tomar las primeras medidas de conservación del medio natural con la declaración del Yellowstone como parque nacional. Sin embargo, en España no se empezaron a producir hasta la primera mitad siglo XX, donde la protección oficial del medio natural  comienza con la declaración de los dos primeros parques nacionales de nuestro país en 1918, la Montaña de Covadonga (que a día de hoy forma parte del Parque Natural de Picos de Europa) y el Valle de Ordesa (actualmente Parque Nacional de Ordesa y Monte perdido).

Fig. 2. Evolución de la protección del medio natural en España (Fuente: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente).

Además, como consecuencia de la expansión de la población humana por el territorio y el consumo de sus recursos naturales, cada vez se está produciendo una interacción muy fuerte entre el ser humano y el medio ambiente, por lo que a esta red de espacios protegidos se incorporan también aquellos transformados por el hombre y que tienen una elevada biodiversidad, como por ejemplo las dehesas.

No obstante, a parte de los espacios salvajes y aquellos naturales transformados por el hombre, existe otra gran fuente de biodiversidad que también se tiene que conservar, y que se encuentra dentro de nuestros pueblos y ciudades.
“Siempre que tengo oportunidad, en charlas o presentaciones, lanzo la idea de que la conservación de la biodiversidad en las ciudades es la “última frontera” que nos queda por alcanzar en las políticas de protección de la naturaleza. Resulta paradójico que esa última frontera sea tan cercana, vamos que se encuentra en los lugares en los que vivimos y trabajamos la mayor parte de los habitantes del planeta. Pero por extraño que pueda parecer, la principal batalla para frenar la sexta extinción no tendrá lugar en selvas tropicales lejanas, sino que se librará en las más cercanas junglas de hormigón”
Un ejemplo de protección dentro de este ámbito de actuación, es el que se está llevando a cabo en el Parque de las Llamas de Santander, en el cual se incorporó un pequeño humedal (que se había visto absorbido por el crecimiento de la ciudad) durante el diseño del parque urbano. Esto ha permitido conservar una comunidad de aves donde se concentran más de 120 especies, entre las que se encuentran 22 especies nidificantes, aves acuáticas invernantes e incluso otras de reproducción escasa en Cantabria como el Avetorillo común (Ixobrychus minutus).

También puede ocurrir que los seres humanos construyamos las ciudades en espacios que son únicos desde el punto de vista de la biodiversidad, donde sólo podemos encontrar determinadas especies.

Por ejemplo el visón Europeo (Mustela lutreola) es uno de los mamíferos más amenazados de Europa, y una de las poblaciones más grandes en España, vive cerca de la ciudad de Vitoria. Por eso es necesario tomar medidas para conservar a las especies en las ciudades.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que nuestras ciudades cada vez crecen más, conservar la biodiversidad en las mismas es crucial.  Por ese motivo, debemos de integrar la naturaleza en el diseño de las ciudades.

Cuando nosotros protegemos la naturaleza en las ciudades y pueblos, tenemos mejores servicios ecosistémicos, mejor calidad del entorno (por estar más limpio) y además se reducirán los daños físicos y psicológicos por tener un contacto más cercano a la naturaleza.

Además, es importante concienciar a los niños de la importancia de la naturaleza, su conservación y que estén en contacto con ella, ya que serán estas futuras generaciones las que se encargarán de conservar la biodiversidad y luchen por su mantenimiento.
"Numerosos estudios coinciden en señalar que las personas más preocupadas por la pérdida de la biodiversidad son aquellas que han tenido un mayor contacto con la naturaleza a lo largo de su vida”
Dentro de la biodiversidad en las ciudades, cada vez es más habitual ver como por ejemplo los cernícalos nidifican en jardineras de terrazas, halcones en rascacielos…aprovechando las infraestructuras creadas por el hombre.


Sin embargo, hay otras especies que necesitan nidificar en pequeños huecos y estructuras estrechas que cada vez son más difíciles de encontrar en los espacios urbanos. Estas son las aves o especies trogloditas, como los vencejos, gorriones… aves que cada vez tienen más problemas para encontrar cavidades en los edificios modernos.

También son trogloditas, los carboneros y herrerillos, que son especies forestales que buscan agujeros en los árboles de parques y jardines para anidar. En las ciudades suelen edificar en arboles viejos con oquedades, sin embargo estos suelen ser eliminados por seguridad ciudadana, quedando estas especies sin lugar para instalar sus nidos.

Fig. 3. Imagen de Nacho Fernández durante la charla.

Para contribuir a mejorar y ayudar a la conservación de las aves urbanas, se ha apostado por la construcción y colocación de diversas cajas nido. Por eso, el personal del museo junto con Nacho, promovieron y prepararon el taller de construcción de cajas nido.

Concretamente, a lo largo de la mañana, un grupo de unas 20 personas, construyeron diversas cajas nido de madera. Estas, estaban destinadas a albergar principalmente carboneros y herrerillos (especies que en las ciudades están teniendo algunos problemas de nidificación).

En las fotos que veis a continuación, se puede apreciar como distintas personas y vecinos del municipio participaban en el taller.

Fig. 4. Imagen de Nacho Fernández explicando la construcción de las cajas nido y los distintos modelos en función del tipo de ave.

Fig. 5. Participantes construyendo las cajas nido.

Fig. 6. Cajas nido construidas.


Fig. 7. Detalle caja nido.

Tras la creación de las cajas nido, todos los integrantes del taller posamos en grupo para tener un bonito recuerdo de la jornada.

Fig. 8. Foto de grupo de los participantes.

Además, se aprovechó para informar a los participantes, que la actividad de construcción de cajas nido coincidía con el día de la Red Natura 2000 (Red de Espacios Protegidos de importancia comunitaria), por lo que al final posamos todos de manera simbólica dibujando una mariposa con nuestras manos.

Por último, el personal del museo y Nacho, nos dedicaron la caja nido que construí al grupo local SEO/BirdLife de Aranjuez, la cual colocaremos con mucho cariño en el Centro de Educación Ambiental de nuestra localidad, durante la celebración del día del medio ambiente.

Fig. 9. Dedicatoria de la caja nido.

Desde el grupo local SEO/BirdLife de Aranjuez, sólo nos queda dar las gracias tanto al personal del Museo de la Naturaleza de Cantabria, como a Nacho Fernández, por el estupendo trato que tuvieron y por la amabilidad y el cariño que mostraron.

Además, os animo a todos a que visitéis el museo, donde no sólo podréis encontrar una estupenda representación del ecosistema de la zona, sino poder disfrutar de un edificio con un encanto especial y sobre todo de un pequeño y precioso pueblo, que es Carrejo.